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Fideicomisos y seguros estudiantiles

  • Foto del escritor: Jose Roberto Limon Garcia
    Jose Roberto Limon Garcia
  • 25 jul 2019
  • 4 min de lectura

Actualizado: 6 ago 2019


Mediante la figura de seguros educativos o fideicomisos, los padres de familia pueden comenzar a administrar recursos para este fin, desde que sus hijos son pequeños, así cuando llegue la hora de que empiecen la universidad, no tendrán que preocuparse por el gasto tan importante que esto significa.


Vamos a diferenciar los seguros estudiantiles de los fideicomisos:


Un seguro educativo es un plan de ahorro que le brinda la garantía de que, al llegar a la mayoría de edad, sus hijos recibirán el dinero para seguir estudiando la universidad sin preocupaciones, aun si usted llegara a faltar.


La mayoría de este tipo de productos cuentan con exención de pago de primas y tienen como finalidad que en caso de fallecimiento o invalidez total y permanente de los padres, automáticamente quede pagado el seguro, y el hijo reciba la suma juntada al cumplir la edad que se haya pactado en el contrato.


Los componentes de un seguro estudiantil son:


• Ahorro. Son las aportaciones periódicas denominadas primas de ahorro para alcanzar la suma asegurada.


• Protección. Cubre riesgos que podrían afectar el cumplimiento de la meta de ahorro.


Debe saber que además del plan de ahorro, la mayoría de estos seguros suelen incluir también otros beneficios, como el pago de la suma asegurada en caso de enfermedad terminal, muerte accidental o invalidez de la persona que contrató el seguro, pero cada institución ofrece diferentes coberturas, por lo cual es recomendable comparar entre varias opciones.


Fideicomisos


Un fideicomiso es la disposición de recursos a una entidad financiera como fiduciaria, a fin que administre los recursos y cumpla con la voluntad del autor del fideicomiso al que se denomina fideicomitente.


Un fideicomiso educativo sí es considerado un ahorro. Entendiendo los ciclos económicos de las familias, un fideicomiso educativo cuenta con un periodo de aportación menor, por lo que los padres de familia cuentan con mayor facilidad para llevar un ahorro a largo plazo. Igualmente, por tratarse de un ahorro para la educación, los rendimientos obtenidos están exentos del impuesto sobre la renta (ISR).


Con un fideicomiso educativo los padres de familia tienen la posibilidad de hacer un calendario de aportaciones donde podrán conocer la cantidad de su aportación y los periodos de la misma, haciendo más fácil para los padres ahorrar para la educación de sus hijos.


Tips:


· Verifica cuál es la cantidad de la que dispones y cuál es tu capacidad de pago.


· Cuando son pequeños es recomendable tener un seguro, ya cuando crecen, es mejor un fideicomiso.


· Si el papá está endeudado, por ley no te pueden quitar ese dinero que ya ahorraste.


· El fideicomiso te genera rendimientos, el seguro no.


· Acude a diferentes instituciones educativas en las cuales ofrecen planes a futuro. Esto se recomienda para hijos mayores o que tengan un plan de estudios más definido.


· Revisa los plazos, se recomienda que el pago de una prima educativa se realice de forma anual, así será más barato hacerlo.


A continuación te diré cuáles son los mejores seguros educativos de acuerdo a Rankia, los cuales fueron elegidos con base en la experiencia de quienes ya han comprado este tipo de pólizas en cuanto a calidad en la atención a consultas, satisfacción con las reclamaciones, solución de controversias, las más sancionadas, observaciones y calificaciones hechas por la de Condusef.


Principales diferencias entre uno y otro son:


Rendimientos

Mientras los seguros tiene un riesgo elevado de inversión y las ganancias no se encuentran libres de impuestos, siendo propensas a perder gran parte del capital obtenido con la inversión, los fideicomisos aseguran generar un porcentaje constante de ganancias hasta la educación superior, o bien cuando los recursos sean solicitados (para educación media superior).


Duración

El tiempo de inversión que necesitan los fideicomisos para generar un porcentaje considerable de rendimientos se encuentra entre los 4 y 6 años. Pues después de ese tiempo, no existe una inversión y solo se comienza a generar ganancias para invertir más o guardar, según el sistema bajo el que se encuentre la empresa a cargo. En cambio, un seguro educativo puede tener un plan de hasta 21 años (incluso más). El cual debe ser cubierto de forma puntual por quien lo contrato.


1.- Seguro Atlas (9.45)

Si estás buscando un seguro educativo, el Seguro Atlas Previ Beca es una buena opción. Este seguro es el adecuado para las personas físicas que cumplen con los requisitos mínimos que solicita Seguros Atlas, además toma en cuenta las coberturas que tiene como que exime del pago de la prima en caso de fallecimiento, muerte accidental colectiva, exime del pago de la prima en caso de incapacidad o invalidez, ahorro garantizado, entre otras más.


Te dejo el link de su página para que obtengas más información y pidas asesoría vía e-mail:


2.- Mapfre (9.29)

En este caso, el seguro llamado “Plan Superación Plus”, es una buena opción ya que asegurarás la educación de tus hijos mediante un sistema de ahorro que garantiza un capital del que tus hijos podrán disponer para recibir una educación de calidad.

Además, con este Plan, el Contratante o Tutor y su cónyuge tiene acceso a Coberturas Adicionales de protección por Fallecimiento e Invalidez, entre otras.



3.- MetLife (9.12)

En MetLife hay dos tipos de seguros para la educación, uno llamado “MetLife Educación” y “EducaLife”. Te invito a checar su página web y así veas la diferencia entre uno y otro y tomes la mejor decisión.




Los peores seguros educativos según este mismo sondeo, son los siguientes:


1.- GNP (7.93)

2.- Insignia Life (7.12)

3.- AXA (6.76)

 
 
 

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